

A la hora de hablar de finanzas, es muy fácil equivocarse y confundir conceptos como los de crédito y préstamo. Es por esto que hoy queremos aclarar tus dudas, explicandote qué es es un crédito, qué es un préstamo y en qué se diferencian.
Un crédito es una forma de financiación que nos permite acceder en cualquier momento a una cantidad de dinero prestada, según nuestras necesidades. Lo que caracteriza el crédito es que establece un límite máximo de dinero prestado y el cliente puede utilizarlo en parte o en su totalidad.
El ejemplo más común de crédito es la tarjeta de crédito que se caracteriza por tener un límite de crédito específico que el prestatario puede utilizar para realizar compras, con la promesa de pagar mensualmente el saldo gastado para continuar a usarla.
Por otro lado, un préstamo es un acuerdo entre dos partes: el prestamista (un banco, o cualquier institución financiera) que presta una cantidad de dinero a un prestatario (cliente o beneficiario) que obtiene el préstamo y se compromete a devolverlo en un plazo estipulado, generalmente a cambio de pagar intereses.
Los préstamos generalmente tienen 4 características principales: principal, intereses, plazo y monto de pago.
Capital Principal: se refiere a la cantidad de dinero que el prestatario pide prestado a un prestamista.
Interés: se refiere al interés que un prestatario tiene que pagar al pedir un préstamo, es decir la cantidad de dinero que tiene que devolver, además del capital prestado. La tasa de interés se determina en función de varios factores tales como: puntaje de crédito (credit score), tipo de préstamo, cuánto tiempo se necesita para pagar el préstamo.
Cuotas: son los pagos que el prestatario tiene que realizar para devolver el préstamo.
Plazo: el plazo del préstamo es la cantidad de tiempo que el prestamista tiene para pagar el préstamo en su totalidad.
Comprender cada uno de estos puntos te ayudará a decidir si un préstamo es adecuado para tus necesidades.
Los préstamos se dividen en 2 grandes categorías: préstamos garantizados y préstamos sin garantía.
En este tipo de préstamo, el prestamista utiliza un activo físico (casa, automóvil), para asegurar su dinero en caso de que el prestatario no pueda pagar el préstamo según lo acordado.
Los préstamos garantizados suelen tener tasas de interés más bajas que los préstamos no garantizados.
En el caso de préstamos no garantizados, el prestamista basa su tasa de interés únicamente en el puntaje crediticio e historial crediticio del prestatario. Si este no devuelve el préstamo acordado, el prestamista no puede embargar ninguno de sus activos, pero puede informar el incumplimiento a las agencias de crédito, lo que va a perjudicar su puntaje crediticio y su capacidad para obtener otro préstamo en el futuro.
Es por esto que los préstamos no garantizados suelen tener tasas de interés más altas que los préstamos garantizados.
Ejemplos: un préstamo estudiantil para educación, los préstamos de nómina o un préstamo personal.
Ahora que conoces las características principales de Crédito y Préstamo, te queda conocer las diferencias entre préstamo y crédito más significativas.
Estas son las principales diferencias entre crédito y préstamo. Si decides pedir un préstamo para fines educativos o para comprar una casa o financiar un proyecto a largo plazo, no tienes que preocuparte. Sólo te aconsejamos que, antes de pedir un préstamo a largo plazo, estés seguro que puedas pagar todas las cuotas mensualmente, también en el caso de que no tengas liquidez para afrontar una deuda (pérdida de trabajo, compras inesperadas que dejan tu cuenta en rojo).
Si, por lo contrario, prefieres pedir crédito para financiar tus compras mensuales, entonces la mejor solución es pedir una tarjeta de crédito porque, aunque tengas que devolver el importe que gastas mensualmente, te dará un mayor control de los movimientos y te permitirá liquidar tus facturas cuando sea necesario. Y claro, esto lo consigues solo si aprendes a usar una tarjeta de crédito de manera sabia. Por esto, no te pierdas nuestro post sobre los 5 consejos para usar una tarjeta de crédito.